martes, 27 de febrero de 2018

Maestros de la Costura: Programa 3

Esta semana no hubo muchas sorpresas porque ya conocemos la dinámica del programa y a los "concursantes". En la primera prueba cada uno tenía que elaborar un hábito de monja de cuatro piezas, los seis mejores confeccionados serían donados a la Congregación más antigua de España. Además el mejor hábito se llevará el Alfiler de Oro, que le hace inmune esa semana. Les dieron los patrones, rollos de sarga blanca que desperdiciaron bastante, y hora y media para cortar y coser la túnica, el escapulario, la esclavina y la toca, ¡casi nada! La ganadora del Alfiler de Oro ha sido Pa, cose muy bien y no perdió detalle del hábito.
En la prueba de equipos visitan INTROPIA, una firma madrileña que aspira a convertise en la versión española de Donna Karan. Cada equipo escoge un vestido y cuatro prendas más de la firma para transformarlo en un vestido de nueva colección, bajo la atenta mirada de la modelo Estefanía Luyk y el director creativo de la marca Constan Hernández.  
Se hicieron relevos dentro de cada equipo, y se nota que trabajaron un poco mejor que la semana pasada. Resultando ganador el de Pa porque se asemeja más al espíritu de la marca, puesto que el de Eduardo, muy en su estilo propio, no lo era. 


En la prueba de eliminación se las vio el equipo eliminado de Eduardo, y les visitó en el taller la diseñadora y empresaria Vicky Martín Berrocal, mostrando uno de sus vestidos flamencos. Este me ha gustado mucho: 
En esta última prueba los concursantes tenían que diseñar, cortar y coser un vestido de inspiración flamenca, a medida de la modelo que luego los luciría en pasarela ¡en 90 minutos! Vale, tenían el patrón base del vestido, pero es casi imposible hacer un vestido en condiciones en ese margen. El ganador fue otra vez Antonio, se nota que ya ha cortado y cosido volantes antes, aunque a mí me parece más un vestido de noche, igual que los que hicieron los demás concursantes. 
Cambio mi denominación aprendices por concursantes, porque ya me ha quedado clarísimo. Mirad que doy hasta dos y tres oportunidades a casi todo, pero es que ya me está decepcionando el formato del programa, en los 90 minutos que dan a las pruebas no da tiempo a coser nada en condiciones, y ya he perdido el interés, porque realmente no le veo la gracia al programa, se ve que yo me esperaba que tomasen en serio el mundo de la confección y no un "reality show" más.
No entiendo esa premura para plantear los patrones, cortar y coser una prenda en tan poco tiempo, me da igual si es un hábito de monja de 4 piezas o un vestido de flamenca. Aclaro que soy aficionada a la costura, y me parece imposible ir a una modista a que te haga un vestido de flamenca o de Scarlata O'Hara en 90 minutos, sólo porque uno o dos aprendices hayan sido capaces de terminarlos, ¡figúrate tú un profesional! Esto tiene un nombre y es cha-pu-za, no me vengan con que es entretenimiento porque no, si hasta el jurado lo dice con todas las letras sin tapujos ¡por favor! Para la próxima edición, si es que la hay, den tiempos acordes al diseño, corte y confección reales, que no todas compramos Caprile's como la reina de España para ir de boda, pero al menos nos cosemos nuestros vestidos y el trabajazo hay que hacerlo igual, sea el mejor género del mundo o uno normalito como cuando empiezas y te arriesgas cogiendo las tijeras las primeras veces.
La Moda Española se va al garete con estos concursantes, no todo es un diseño innovador o rompedor, pues como dice mi madre que vivió en carne propia la moda de la minifalda o el bikini, "ya está todo inventado". A la costura hay que echarle muchas horas, detrás de cada diseño de Vicky Martín Berrocal hay manos primorosas de modistas que están siendo desprestigiadas después de ver este programa, ríete tú del "costurera sin dedal, cose poco y poco mal".

No entiendo si a los concursantes no les dan clases como en el formato de cocina Masterchef en que se han basado, para que al menos se vea un progreso semanal. Si hasta creí que por ejemplo harían los hábitos de monja en parejas, igual que entre los miembros del jurado hicieron la falda de tablas la semana pasada porque ¡es que no da tiempo!
Propongo que un miembro del jurado haga junto a ellos una de las pruebas de 90 minutos, y sin saber previamente en que consistirá. Veremos si se puede o es que los demás somos muy lentos o muy perfeccionistas, y no sabemos coser bajo presión.
AQUÍ os dejo el enlace al Programa 3. A ver con que nos sorprenden la semana que viene y los 90 minutos de rigor.
Besosososos y ¡a coseeeer! 

1 comentario:

  1. la version española la veo más como un escaparate de la moda española y sus diseñadores, y a los concursantes, como gente que usa el programa como trampolín de lanzamiento para sus cosas
    veo mucho diseño, mucho glamour, y tal, pero no veo mucha costura
    yo ví la primera temporada de The Great Britain sew bee, y aquello es un concurso de costura, no de diseñadores. En el episodio dos les dejaron 60 minutos para poner dos bolsillos pegados en una falda, y 6 horas para confeccionar una blusa... eso son tiempos en los que puedes cortar patrón, confeccionar, terminar los acabados,... pero la versión española es como una maratón en la que se premia la velocidad, cuando nadie te va a pedir que en 90 minutos le hagas un vestido corte sirena con volantes, porque para qué esté completamente terminado, y bien acabado, y probado en el maniquí, y rectificado y demás... es imposible, al menos para mí, necesito los 90 minutos sólo para los patrones y hacer las canillas :)
    entonces si quieres tener unos acabados prolijos, pues no te va a dar tiempo, como le pasó al gemelo que se fue esta semana, si quieres que esté bien cosido, no puedes andar corriendo como pollo sin cabeza

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Me hace mucha ilusión leer tu opinión. GRACIAS por tu aportación, cuando tenga un ratito te devuelvo la visita.